RELATOS DEL PODER

Ha nacido un nuevo jefe: se llama Ovidio Guzmán

El nuevo capo de todos los capos parece actor de telenovela y no un criminal

Hay que verle la cara. El muchacho parece más un actor de telenovelas que un criminal. Usa el cabello algo largo y rebelde y una barba mal rasurada. Su estilo podría describirse como casual y moderno. No es un buchón. No usa cadenas de oro para apantallar. Pero algo debe tener este joven como para que el narco haya hecho una demostración de poder salvaje en Culiacán, Sinaloa, con tal de liberarlo.

Se llama Ovidio Guzmán López y según parece es el nuevo jefe de la mafia. Con la demostración de fuerza que acaba de hacer, Ovidio Guzmán López, se posiciona como una nueva figura del Cártel de Sinaloa. Por alguna razón, los pistoleros de Sinaloa reaccionaron en 15 minutos, como nunca lo habían hecho.

Ovidio tiene poder de convocatoria, no hay duda. Los otros hijos del El Chapo, no tienen semejante fuerza. Iván Archivaldo Guzmán, El Chapito, fue capturado y liberado, sin pena, ni gloria.

¿Qué representa este muchacho que lo han defendido con fiereza? ¿Qué papel desempeña en la organización que han salido a declarar la guerra para exigir su libertad inmediata? ¿Acaso es el hijo consentido de El Chapo Guzmán? ¿Acaso es el que ha heredado el carácter y la inteligencia criminal? ¿Acaso es el hijo destinado a dirigir el imperio del mal construido por El Chapo?

¿Cuál es el verdadero valor de Ovidio?

Ovidio Guzmán López es hijo de Griselda López Pérez, la segunda esposa de Joaquín El Chapo Guzmán. Ella fue detenida en el sexenio de Enrique Peña Nieto, pero no pudieron dejarla en prisión. Ovidio se parece a Griselda, pero tiene el aire de su padre. “Es muy guapo, como El Chapo, cuando era joven”, me dijo hace días una reportera. El muchacho saltó a la fama hace tiempo cuando dio una entrevista extraña y dijo una frase contundente y certera: “Mi pa ha puesto presidentes. Y no solo en México”.

Su apodo es El Ratón Nuevo. Hace tiempo, apareció con un sombrero de vaquero y una camisa cuadrada.

Ovidio tiene poder de convocatoria, no hay duda. Los otros hijos del El Chapo, no tienen semejante fuerza. Iván Archivaldo Guzmán, El Chapito, fue capturado y liberado, sin pena, ni gloria. Y Jesús Alfredo Guzmán nunca ha protagonizado alguna historia digna de ser contada.

Ovidio Guzmán, en cambio, consiguió incluso lo que nunca pudo hacer su padre El Chapo las 3 veces que fue capturado. Ovidio fue rescatado por la base social de los narcotraficantes de Sinaloa.

En 1993, El Chapo Guzmán, en tanto, fue capturado en Guatemala, muy cerca de la frontera con México, y no ocurrió nada.

En el año 2014, El Chapo fue capturado en la Torre Miramar de Mazatlán, y ni siquiera hubo un solo disparo.

El 8 de enero del 2015, El Chapo fue capturado por tercera vez, ahora en Los Mochis, y sí hubo tiroteos, pero no como ahora. En esa ocasión fue herido un elemento de la Marina y fallecieron 5 pistoleros de El Chapo en el enfrentamiento. Pero nada más.

Por lo mismo, las circunstancias favorecen ahora a Ovidio Guzmán López, como el nuevo capo de capos. Lo que ha pasado en Culiacán, lo hizo más popular y poderoso. El haber doblegado al Estado, lo convierte en un hombre temido. Lo que ha quedado claro para el mundo de la mafia, es que el nuevo jefe se llama Ovidio y se apellida Guzmán. Nada más y nada menos que el heredero del trono de Joaquín El Chapo Guzmán.

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Pablo César Carrillo

Periodista de estos tiempos.

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