RELATOS DEL PODER

El día que Peña Nieto quería llevarse la Toyota a Hidalgo

Ese capítulo de terror ya lo vimos. La intención del Presidente de México de llevarse una planta automotriz a un territorio específico, ya lo vivimos en Guanajuato hace unos años.

En el 2014, Enrique Peña Nieto quería llevarse la planta de Toyota a Hidalgo, a como diera lugar. Y ahora en el 2023, Andrés Manuel López Obrador quiere llevarse la inversión de Tesla a Hidalgo para reactivar al aeropuerto Felipe Ángeles que nació casi muerto.

Pero las grandes inversiones no se definen por los intereses de los gobernantes. Tesla no va a invertir en donde quiera el Presidente de México. Tesla va a invertir en donde les convenga a ellos.

Una inversión de ese tamaño se define por múltiples factores. Ubicación geográfica, mano de obra calificada, rutas de exportación, infraestructura carretera, proveedurías, energía eléctrica, agua, seguridad laboral e incentivos económicos. La inversión de Tesla es para 30 años o 40 años, cuando Andrés Manuel López Obrador ya ni estará en el escenario político, de tal forma que su opinión o deseo es lo que menos importa a la compañía de Elon Musk.

Enrique Peña Nieto hizo hasta lo imposible por llevarse a Toyota en el 2015 y 2015. A través de su secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, se reunieron con los empresarios japoneses y ofrecieron terrenos y condonación de impuestos en Hidalgo. Los gobernantes presionaron a los directivos de Toyota para irse a Hidalgo y no a Guanajuato, pero no consiguieron absolutamente nada.

A final de cuenta, Toyota confirmó en el 2015 la inversión de mil millones de dólares en Apaseo El Alto, Guanajuato (la planta tiene capacidad para fabricar 200 mil autos por año). La empresa vino a Guanajuato para aprovechar el clúster automotriz y los proveedores. Para ellos no era conveniente instalarse en Hidalgo, porque no había empresas proveedoras y eso complicaba la logística. Toyota decidió venir a Guanajuato porque era lo mejor para ellos.

Ahora se vive un momento semejante.

La intención del presidente Andrés Manuel López Obrador de llevar a Tesla a Hidalgo, es una presión para Elon Musk y sus colaboradores. Andrés Manuel ya dijo que Monterrey no es buena opción, pero hay que esperar, a ver qué dice Tesla.

De una cosa podemos estar seguros, la gran empresa fabricante de autos eléctricos va a hacer lo que conviene a Elon Musk y no a Andrés Manuel López Obrador. A Tesla no le interesa que se reactive el aeropuerto Felipe Ángeles. De hecho los autos no son transportados por avión, sino por tren, entonces el aeropuerto no representa una ventaja competitiva importante para Tesla. Y la ubicación geográfica en el sur del país, tampoco es conveniente para Tesla, ya que el costo del traslado de las autopartes hacia el sur, aumentaría los gastos y reduciría las ganancias.

Tesla tampoco tiene prisa. Ellos pueden resolver en cuestión de semanas o meses, pero también pueden tardar varios años. Hay que recordar que Toyota tardó mínimo 8 años en negociar su llegada a Guanajuato.

 

 

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Pablo César Carrillo

Periodista de estos tiempos.

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